UNA HERRAMIENTA PARA IMPACTAR DESDE EL COMIENZO

UNA HERRAMIENTA PARA IMPACTAR DESDE EL COMIENZO

En 2008, se puso en contacto conmigo Rocío Watson, directora de WTLC, un refugio para mujeres supervivientes de violencia doméstica, violencia sexual y tráfico humano en el Condado de Orange (California). A raíz de recortes al presupuesto estatal, el refugio tendría que cerrar sus puertas y dejar en la calle a 150 mujeres y niños. Me pidió que hiciera un vídeo corto para un evento de recaudación de fondos. Entrevisté a varias mujeres del refugio para el corto y Rocío sugirió que hablara con Virginia Isaías, a quien acababa de conocer en una red de contactos de mujeres mexicanas y que trabajaba para el Distrito prestando servicios a migrantes. Virginia nunca había revelado su historia personal pero quería ayudar a las mujeres del refugio y se sinceró conmigo. Proyectamos un corto de nueve minutos durante un acto benéfico auspiciado por el Senador Lou Correa. Fue muy fuerte para Virginia verse en la pantalla y revivir los trágicos sucesos de su secuestro y explotación sexual forzada, pero ella ya se había comprometido a ayudar a poner fin a este crimen global. Ese día, 150 mujeres y niños se salvaron de vivir en la calle, y así nació nuestra película.

VIRGINIA
En 2010, dos años después de comenzar este documental, nos invitaron a Nueva York para proyectar fragmentos de nuestro trabajo en curso en la Cumbre de Mujeres en el Mundo: Historias y Soluciones. Le pedimos a Virginia que viniera con nosotros. Ese evento, inaugurado por Hillary Clinton y al que asistieron cientos de mujeres activistas de todo el mundo, hizo que Virginia fundara su propia ONG. Seis meses más tarde, Virginia, que casi no hablaba inglés, había creado una organización del tipo 501(c)3: la Fundación de Supervivientes de Tráfico Humano, actualmente dirigida por ella. A través de esta organización, brinda orientación y otros recursos a innumerables miembros de la comunidad que son víctima de abuso sexual, agresión sexual, violencia doméstica y tráfico humano.

LALA
Cuando proyectamos por primera vez la película terminada en Santa Mónica (California), Lala (la hija de Virginia) invitó a verla a sus jefes de Cinemark, el cine donde trabaja. Estos se emocionaron tanto con la historia de Lala y su madre, y con el trabajo voluntario que Lala sigue haciendo, que un año más tarde le rindieron homenaje en un evento WE [https://www.we.org/we-day/we-day-events/california2017/] celebrado en un estadio repleto en Inglewood (California), donde le entregaron un cheque de 10 000 dólares para la ONG que fundó su madre.

ANU
Después de haber sido rescatada de un burdel en Mumbai en 1996, Anu solo quería reconstruir su vida. Le daba mucho miedo contarlo y, como es de comprender, lo único que quería era encontrar un medio de ganarse la vida. Pero la entrevista que Chelo le hizo a Anu, publicada en la revista Planeta Humano (España, 1997), recibió el Premio en Efectivo del Editor y ese pequeño pero crucial hecho le permitió a Anu, que entonces tenía 19 años, ir a la escuela por primera vez. A pesar de que encontró muchos obstáculos en su camino, con la ayuda de Chelo y su marido Mark, y la de Anjana Shakya, presidenta de HimRights [www.himrights.org], Anu pudo más tarde abrir una pequeña tienda de comestibles. Al principio Anu se conformaba con una vida “normal” y criar a sus dos hijas, pero muy pronto se incorporó a la ONG administrada por supervivientes Shakti Samuha, donde lleva años trabajando infatigablemente contra el tráfico humano.

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